11.4 C
Paraná

Crimen del peluquero: atraparon al asesino que estaba prófugo

El hombre había escapado de la escena del crimen, ocurrido en marzo pasado.

El hombre que estaba prófugo por el crimen del peluquero Gabriel Medina, fue detenido este miércoles en medio de un operativo realizado por efectivos de la Policía de la Ciudad en el partido bonaerense de Moreno.

Se trata de Abel Guzmán, el peluquero de 43 años que era buscado por el asesinato cometido en el barrio porteño de Recoleta, y que había quedado filmado por una cámara de seguridad.

Según trascendió, su ubicación fue delatada a las autoridades por las direcciones IP de la activación de sus redes sociales y por el dato aportado por un testigo, interesado en cobrar la recompensa de 5 millones de pesos ofrecida por el Ministerio de Seguridad de la Nación.

Sin embargo, al momento de ser atrapado, había cambiado su fisonomía para burlar a la Justicia. La fotografía difundida por los investigadores después de su detención lo muestran con una tupida barba y el cabello corto, como si se lo hubiese rapado días atrás.

Desde los instantes posteriores al hecho, el paradero del fugitivo era incierto, e incluso se sospechaba que se había fugado a otra provincia. Sin embargo, en las últimas horas, finalmente fue apresado, y puesto tras las rejas.

“¡Rezo para que mi hijo se entregue lo más pronto posible!”, había expresado su madre a un medio de Santiago del Estero, de donde son oriundos.

Guzmán es un hombre de trayectoria en el mundo de las peluquerías, conocido por su meticuloso trabajo con tratamientos de keratina, una habilidad que perfeccionó durante más de siete años en el salón de Facundo Verdini.

Si bien tenía su clientela, “Abelo” Guzmán era percibido como un solitario y retraído, a diferencia de la víctima, que se caracterizaba por ser muy sociable.

Leé también: https://entremediosweb.com/el-presidente-javier-milei-expuso-en-la-universidad-de-stanford

Los clientes de Guzmán lo recuerdan en su aspecto profesional por su lema “Abelizate”, una invitación a experimentar su toque único en el cuidado del cabello en un sillón especial que tenía en el fondo del local. Por otro lado, los colegas suyos describían una tensión creciente entre él y la víctima, alimentada por problemas de ego y disputas sobre la clientela.

Más leídas
En esta misma categoría
Nuestras redes
Relacionadas
Te puede interesar