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El dólar libre subió a un precio récord: ¿por qué?

De todos modos aún pierde contra la inflación. La divisa informal tocó un máximo de $224 para la venta y en lo que va de junio ascendió 17 pesos, un 8,2%.

El valor del dólar libre es una consecuencia y no una causa. Por eso, condensa el efecto de una serie de factores que lo sostienen con cierta lógica en el precio presente.

El dólar libre parece dispararse en junio, con una ganancia por encima del 8% que supera la expectativa de inflación mensual, en torno al 5 por ciento. En concreto, la reacción que llevó a la divisa “blue” a un nuevo récord nominal de $224 era de prever, si se tiene en cuenta que venía de un período de “adormecimiento” del precio desde el pico de $195 en octubre de 2020, casi 20 meses atrás.

En una nota sobre análisis económico, Infobae apunta los factores de esta disparada:
1) Suba de los dólares bursátiles. Las cotizaciones del dólar implícitas en acciones y bonos argentinos que son negociados en simultáneo en moneda local y extranjera alcanzaron precios máximos en los últimos días. El “contado con liquidación” llegó a los $242 y el dólar MEP a los 232 pesos. Por tratarse también de dólares libres, es decir por fuera del “cepo” oficial y fijados por la oferta y la demanda, la suba de los dólares bursátiles -o bien su baja- tiende a contagiarse al dólar “blue” o informal. Por eso, el ascenso reciente del dólar libre es una consecuencia con algo de rezago de la suba de los bursátiles.

2) Desplome de los bonos en pesos. En junio se observó un importante desarme de fondos que se desprendieron de tenencia de bonos en pesos en cartera, ante la incertidumbre que pesa sobre el mercado acerca de la factibilidad del pago de esta deuda después de 2023. El temor a un futuro reperfilamiento impulsó las ventas -contrarrestadas por compras a manos del Banco Central por unos $300.000 millones- y parte de los pesos obtenidos se canalizaron en la demanda de dólares a través de activos bursátiles.

3) Alta inflación. El precio del dólar no puede permanecer estático cuando el resto de los precios de bienes y servicios ascienden continuamente. En 2022 la inflación supera el 30%, muy por delante del ajuste del tipo de cambio oficial (+20,6%), el “contado con liquidación” (+16%) y el dólar libre (+7,7%).

4) Efecto aguinaldo. El cobro del medio aguinaldo dio más liquidez a un mercado muy reducido como el informal, que sobre reacciona a un incremento de la demanda. Esas órdenes de compra se concentraron en los últimos días y aceleraron la suba. En este aspecto hay que tener en cuenta la falta de alternativas de ahorro, con plazos fijos cuyos rendimientos estuvieron detrás de la inflación del 60% anual y tendencia bajista para las acciones y los bonos.

5) Expectativa de muchos más pesos en la plaza. Los recientes números fiscales, con un incremento del gasto que desbordó a los ingresos, llevó a que los agentes del mercado se adelanten a un inevitable financiamiento del déficit con más emisión monetaria. “Los operadores reconocen que una dinámica de ‘más pesos, menos dólares’ -junto un escenario externo cauteloso- deberían seguir impulsando un reacomodamiento de dichas referencias a raíz de la elevada nominalidad de la economía”, sintetizó el economista Gustavo Ber.

6) Sin reservas líquidas. La falta de dólares líquidos en las reservas del Banco Central es otra variable que hay que mirar día a día. Si bien los activos internacionales brutos superan los USD 40.000 millones, la mayor parte de los mismos está integrado por préstamos (“swap” de monedas con China o DEG del FMI) y depósitos de los ahorristas. Como estas divisas son el respaldo de los pesos en circulación, el precio del dólar estará supeditado a las tenencias en las arcas del Banco Central.

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